| Dopado |
El dopado consiste en la adición deliberada de impurezas químicas, como boro o arsénico a determinadas regiones de la oblea, con el propósito de alterar el modo en que el silicio de la zona impurificada conduce la electricidad.
Para inyectar estas impurezas en el chip están las máquinas implantadoras iones.
Desde el punto de vista eléctrico, el silicio puede ser de tipo n o de tipo p, según la impureza añadida. Los átomos de los materiales donantes utilizados para crear silicio de tipo n poseen un electrón extra, que goza de cierta libertad de movimiento. Los átomos impurificadores para crear silicio de tipo p están faltos de un electrón; al quedar incrustados en la red cristalina del silicio forman un "hoyo" o "hueco" eléctrico. En los puntos donde ambos tipos de silicio quedan en contacto, los electrones supernumerarios del silicio de tino n pueden fluir hasta el de tipo p y ocupar los huecos. Este flujo de electrones no es indefinido. Los iones dotados de carga positiva del silicio de tipo n y los portadores de carga negativa del silicio tipo p no tardan en crear una fuerza eléctrica que impide un ulterior flujo neto de electrones desde la región n hacia la región p. El material situado en la base del chip es silicio de tipo p. Durante la fabricación, en uno de los pasos de grabación se retiran ciertas regiones de las capas de polisilicio y de dióxido de silicio previamente depositadas sobre la base de silicio puro, dejando así desnudas dos franjas de silicio de tipo p. Separándolas, queda una franja que conserva todavía su capa de polisilicio conductor, se trata de la "puerta" del transistor. El material dopante aplicado ahora a las dos franjas de silicio p las transforma en silicio de tipo n. Al aplicar a la puerta una carga positiva son atraídos los electrones situados bajo ella en el sustrato de silicio del transistor. Estos electrones abren un canal entre una de las franjas tipo n (fuente o surtidor) y la otra (el drenador). Una tensión positiva aplicada al drenador produce un paso de corriente eléctrica desde la fuente hacia el drenador. En esta situación, el transistor está en conducción; es un interruptor cerrado. Una carga negativa en la puerta desaloja los electrones del canal, impidiendo así el paso de corriente desde la fuente al drenador. Ahora el transistor está "en corte": es un interruptor abierto. Merced a estas conmutaciones de cierres y aperturas, el transistor representa los unos y ceros que constituyen el código binario, el lenguaje de los ordenadores. Las operaciones anteriores, realizadas muchas veces en muchos estratos, crean en el chip su miríada de transistores. Para que puedan constituir un circuito integrado, falta por establecer las interconexiones entre transistores.
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