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| CASCO URBANO
Sorbas impresiona al contemplar sus casas blancas colgadas sobre el precipicio, que le dan
un aspecto único y sorprendente. En las paredes del precipicio todavía podemos observar
los célebres "chorreones". En el centro de la plaza hay una fuente rodeada de árboles y asientos, y en ella se celebran los acontecimientos más importantes de la vida del pueblo y donde los jueves tiene lugar un célebre mercadillo. Subiendo por la calle San Francisco llegamos al Teatro Villaespesa, reformado y convertido en un moderno teatro con programación todo el año, que ya a principios de siglo estrenaba los mejores, espectáculos del momento. La calle Calvo Sotelo nos lleva a la antigua Fonda y a la Casa del Marqués del Carpio, que se ha hecho famosa por sus historias de fenómenos paranormales. Por todo el pueblo encontraremos bellos y típicos rincones, compuestos por callejuelas estrechas y sus casas encaladas y adornadas de flores. Desde los diferentes miradores que hay contemplaremos vistas y paisajes impresionantes
y variados:
Destaquemos el Mirador del "Castillo", donde se hallaba la zona más fortificada de la población y la única entrada al pueblo, conocida como la Puerta del Lugar, el Mirador de Las Cruces, el Mirador del Porche, el Mirador de la Huerta y el Mirador de la Torreta. Dentro del casco urbano no podemos olvidar una serie de lugares singulares que a veces coinciden con los mencionados miradores como El Calvario o Las Cruces, dónde se rezan las cruces de Semana Santa, El Terraplén, entrada al pueblo que fue preferida a un puente, La Torreta, la zona más alta y que servia de vigía, El Muelle de Sorbas, donde se efectuaban actividades de carga y descarga, La Estación, que seguía el contorno del pueblo y servia para el paseo de sus habitantes. Los "poyos" son asientos o bancos de piedra que constituyen un elemento característico de Sorbas. Los encontramos a la entrada del pueblo, los "poyillos", en la Plaza, el de la"Deá," con una excepcional vista sobre el cauce del río de Aguas, y el "Poyo de los Muertos", donde antiguamente las comitivas fúnebres hacían un último descanso antes de abandonar el pueblo dirigirse hacia el cementerio. En el barrio de Alfarerías se hallan los talleres artesanales de
cerámica y la Ermita de San Roquillo. Es fácil ver los rebaños de ovejas y cabras al cuidado de pastores, acompañados por sus perros. También aún podemos hallar a lugareños que aran sus tierras y trillan en eras con mulas , tal como hacían sus antepasados. Como anteriormente hemos comentado, de éstas áridas tierras surgen verdaderos oasis con fértiles huertas. Para cultivar la tierra, se utilizan sistemas de regadío, compuestos por acequias, y técnicas de agricultura, de origen árabe.
También hay antiguos molinos a lo largo del río. Visitaremos
los barrios de Moras, Góchar, Quijiliana, Los Algarrobos, La Tejica, El Zocá, Les
Molinos del Río de Aguas, donde visitaremos su impresionante paraje natural descrito en
e} apartado de entorno natural, Los Perales, La Herrería y La Huelga, donde se ha hallado
en la Cueva Bajica un grabado en una pared Junto con enterramientos y cerámica. También es interesante visitar EL Puente de los Guapos, La Boquera, El Barranco de los Lobos, Estrechaculos. Nos dejamos muchos otros lugares, pero el recorrido que hemos
efectuado es suficiente para conocer a sus gentes, sus costumbres, sus paisajes,
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